Ha dado comienzo el V Torneo "POCHANET.COM".
Como siempre, y fruto del debate interno de los pocheros, se ha tratado
de alcanzar para este campeonato que la mayoría podamos seguir llegando
a acuerdos sobre todas las cuestiones que se planteen sin necesidad de
acudir a sistemas de representación indirecta y permanente.
En consecuencia, -y a salvo de la competencia exclusiva del Consejo de
formulación de las propuestas a votar-, se ha reconocido a cada pochero
el derecho de voto, sin perjuicio, del derecho de representación caso
por caso. Asimismo, a cada pochero se le reconoce el derecho de proponer
al Consejo la formulación de una nueva propuesta o interpretación de los
presentes Estatutos. Por tanto, la Junta, todos nosotros, -ni uno más
y ni uno menos-, constituye el órgano supremo de esta asociación.
El Consejo se configura como un órgano de gestión y apoyo. Esta integrado
por seis pocheros, de los cuales dos, coinciden con el champion y "el
cacas" de la edición anterior (o en su defecto el segundo y el penúltimo,
si los otros ocupasen ya algún cargo representativo). De esta forma se
trata de representar a los "more close to cacas" y a los "more close to
champion" de la anterior edición. Estos dos miembros cumplen por tanto
una función de equilibrio de intereses.
En segundo lugar, sentar unas normas de puntuación de las partidas
que muestren de forma más acertada quien es el mejor jugador de cada edición.
La clasificación general del campeonato, -cada puesto que se ocupe en
ella-, reflejará, sin ninguna duda, las distancias en la calidad del juego
de cada pochero.
En suma, la competición está servida. ¡Que nadie se duerma!
Finalmente, y como de lo que se trata es de pasarlo bien y disfrutar de
los amigos, y aunque parezca lo contrario, la figura del anfitrión no
debe entenderse olvidada. El anfitrión, además de jugar en casa, debe
proporcionar las condiciones adecuadas para que ese ratito sea de disfrute
para todos. No tiene ya la motivación del punto (que de poco le valía),
pero si la de la crítica o alabanza cibernética, y sobre todo, la de haber
cooperado al disfrute general... |